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miércoles, 1 de septiembre de 2010

La protección civil, un activo de Veracruz

Fidelidad por Veracruz

Fidel Herrera Beltrán

La Federación hace bien en buscar a través del diálogo la participación de la sociedad, pero no puede rehusar su obligación fundamental como titular monopólico de la fuerza pública para hacer prevalecer el orden y la ley y llevar a los criminales ante la justicia.

Junto a los diálogos necesitamos dar los resultados que nos acrediten y nos reencuentren con un elemento fundamental para ser eficaces no sólo en el desarrollo de una percepción o de una sensación, sino fundamentalmente, de la recuperación de la confianza, que es el elemento perdido con los padres y madres de familia, con los jóvenes, adultos y hasta con los niños de México.

También la Federación debe mantener eficaces todos sus medios de reacción ante los posibles desastres naturales, aún más graves incluso que las etapas de violencia.

Después del desastre en el sur de Veracruz, el Sistema Estatal de Protección Civil está atendiendo a la población en una de las inundaciones más fuertes de los últimos años, sin el apoyo de instrumentos financieros como el Fonden ni de ningún otro tipo por parte de la Federación.

Más del 90 por ciento de la ciudad de Tlacotalpan está inundada, mientras que las áreas rurales son afectadas por los ríos San Juan y Tesechoacán.

Se han brindado más de 5 mil atenciones de carácter médico referente a la vigilancia epidemiológica.

La sociedad debe de entender que de alguna manera hay que pagar el sobreabasto de agua en estos días.

No es lo mismo traer agua de un río que tener inundadas las cuencas.

Los costos de operación, de mantenimiento, incluso los daños a la infraestructura son diversos.

El cambio climático ya está dejando ver sus estragos, y la dinámica de estos cambios está superando lo esperado.

Es preciso establecer medidas más severas y dinámicas para poder reducir estos efectos que en cambio climático son evidentes y se espera que sean peor.

Tenemos que pensar en la convicción de que por encima de orígenes partidarios, la lucha por la seguridad y la criminalidad es una tarea común que no puede permitir diferencias de carácter ideológico ante el riesgo que no respeta ni colores ni origen.

Pero también la Federación debe actuar en reciprocidad con los otros problemas de la nación.

Luego de que Veracruz ha aumentado su producción alimentaria, su desarrollo industrial, su capacidad de intercambio comercial con todo el país y con todo el mundo, en un momento de crisis como éste de las inundaciones en el sur, necesitamos hacer efectivos los mecanismos de intercambio, de ayuda a la población, de soluciones.

Esta es, por lo tanto, la gran oportunidad de la república, probablemente si no la última una de ellas, para poder tomar decisiones que frente a la gravedad que a veces se presenta con la brutalidad extrema de la que hemos sido testigos con los hechos ocurridos recientemente, nos ponen en la ruta de tomar las decisiones a cada quien en nuestro sitio.

En los estados hay una gran determinación de todos los servidores públicos, de los ejecutivos, para hacer las cosas mejor.

Necesitamos ahora encontrar esa convicción federal en los hechos.

Entonces, con los instrumentos que se han requerido lograremos nuevos resultados.

Pero las estadísticas, por dramáticas o alentadoras que sean en algún caso no reflejan lo que vivimos todos.

Todos tenemos problemas y mientras exista gente en dificultades tenemos tareas que hacer, y con el Gobierno todas las organizaciones de la sociedad civil, todos los esfuerzos del sistema educativo, todas las religiones y todas las posiciones políticas tienen, tenemos, una responsabilidad urgente.

Desde el ángulo de vista de los que servimos en los poderes ejecutivos de los estados está clarísimo lo que tenemos que hacer. Y hay que hacerlo.

La necesidad de recuperar espacios se une con la de generar puestos de ocupación, empleos, desarrollar las regiones y ser solidarios en la misma manera que reclamamos el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de los mexicanos en el extranjero con el drama que viven nuestros hermanos centroamericanos y del Caribe, que se agrava ahora con las dificultades asociadas a los fenómenos meteorológicos que amenazan con producir fenómenos sociales más profundos.

Hay fortalezas, pero necesitamos mejorar los mecanismos de reacción y de ayuda para que la gente pueda vivir y progresar.

*Gobernador de Veracruz

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n1766526.htm

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