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miércoles, 9 de febrero de 2011

Pronunciamento de Carmen Aristegui sobre su despido de MVS

Muy buenos días amigos, ciudadanos, colegas y periodistas…

Me permitiré dar lectura a un texto que he escrito para asumir una postura pública sobre mi despedida del noticiero matutino Noticias MVS ocurrida este fin de semana, asunto que ha generado múltiples muestras de solidaridad que desde aquí agradezco. Este es un suceso que, si bien afecta la vida profesional y laboral de un grupo de personas, entre las que me incluyo, tiene una trascendencia mayor a ese mero alcance limitado. Sobre lo que quiero pronunciarme es sobre el alcance mayor de este evento que impacta de diversas maneras a la sociedad mexicana. Una sociedad que en estos días y horas ha dado muestras de determinación y capacidad de respuesta frente a un hecho que la agravia y que lesiona sus derechos fundamentales. La vigorosa, fuerte y decidida voz de miles de personas en las redes sociales, Twitter, Facebook, otras modalidades y las manifestaciones en las calles son, en sí mismas, un gran acontecimiento„ la gran noticia de que estamos vivos. De que los mexicanos a pesar de la espiral de violencia, muerte y horror que nos acompaña todos los días estamos aquí para reconocernos en el espejo y luchas por un México mejor.

Agradezco todas estas expresiones y celebro aquí, entusiasmada su existencia y el signo vital que las acompaña. Abrazo a quienes en todos los tonos y con diferentes lenguajes se han manifestado en contra de lo que es a todas luces un hecho autoritario, desmedido, inaceptable. Un hecho así, solo es imaginable enlas dictaduras que nadie desear para México. Castigar por opinar o por cuestionar a los gobernantes.

El tema nos pega a todos. No solo nos afecta a nosotros como profesionales, y a los ciudadanos a los que se les quita un espacio, se afecta también a este medio de comunicación y al grupo empresarial que desarrolla diversas actividades productivas a favor del país. Este grupo está encabezado por una familia a quien estimo y valoro. Fundada por uno de los hombres más queridos y respetados de la industria como fue Don Joaquín Vargas Gómez. Lamento sinceramente que sus nombres estén siendo acribillados con insultos en las redes sociales por la decisión tomada.

Tenemos que preguntarnos, ¿por qué sucedió esto y cómo fueron las cosas?

El pasado viernes 4 de febrero en mi libre derecho a la expresión, formulé un comentario editorial que aludía a un incontrovertible hecho noticioso. A raíz de lo ocurrido en la Cámara de Diputados el día anterior, cuando un grupo de legisladores exhibió una manta con la foto de Felipe Calderón con los ojos enrojecidos en la que se leía: “¿Tú dejarías a un borracho conducir tu auto?, ¿no, verdad? ¿y por qué lo dejas conducir el país?”. Naturalmente se produjo una gran rispidez que orilló a suspender la sesión en el recinto legislativo. Había ahí ya una historia que contar a nuestras audiencias. Mi compañero Omar Aguilar presentó con gran profesionalismo ese hecho noticioso con pulcritud, con claridad y con suficiencia, jamás ocultó ni la manta, ni el contenido de la manta, ni a los autores de la manta. No trampeó a nadie y presentó al público, como el público lo merecía, todas las expresiones que en diferentes sentidos se emitieron al respecto. Nuestro auditorio quedó perfectamente informado del acontecimiento y con elementos suficientes para hacer su propia valoración La información presentada me sirvió a mí de base para formular el citado comentario editorial “Dejemos a un lado la caricatura”, dije, “tomemos el asunto con seriedad” e hice algunas otras consideraciones. Terminé con un cuestionamiento formal a las autoridades “¿tiene o no problemas de alcoholismo el Presidente de la República?”. Yo no tengo manera de corroborarlo pero, si fuera el caso, sería algo delicado que deberíamos saber, no hay nada ofensivo en la interrogante, especialmente si se trata de algo que, de existir, afectaría por su naturaleza la toma de decisiones que impactan en todo momento a millones de personas en el país.

El comentario editorial cerraba diciendo que el tema –y dada su exposición pública a través de la manta de los legisladores- merecía una respuesta seria, forma y oficial de la propia Presidencia de la República. La Presidencia no respondió a la periodista, de inmediato exigió a los dueños –que no a la periodista- una disculpa pública inmediata por la tremenda osadía. Demostró con ello un grado de irritabilidad e intolerancia que por sí mismas hablan de algún tipo de problemática que, por supuesto, también debe ser analizada.

Reconozco que el cuestionamiento era duro, pero de ningún modo injurioso o difamatorio, tampoco se transgredía en ningún punto el código de ética que ha sido aludido. Era simple y llanamente la formulación de una pregunta válida. Pregunta hecha por una periodista cuya intención quedaba perfectamente delimitada. El estado de salud y grado de equilibrio de un mandatario, por supuesto que es un asunto de claro interés público. La sociedad mexicana tiene derecho a saber con certeza, sin ofensas, sin caricaturizaciones sobre las condiciones de salud de quien ha tomado y seguirá tomando todos los días decisiones gravísimas que impactan sobre el destino de la nación. Y vaya que si ha impactado el destino de la nación las decisiones tomadas desde los Pinos en este sexenio.

El motivo de mi despedida, se dijo, fue haberme negado a ofrecer una disculpa y transgredir el código de ética. Cosa que es falsa y se convirtió sólo en una coartada. En este momento no sólo no rectifico, ni me disculpo, sino por el contrario: ratifico la pertinencia de que la Presidencia de la República se manifieste al respecto.

Lamento sí, personalmente, que el Presidente y su familia se hayan sentido ofendidos por el cuestionamiento. No hubo, ni hay en la formulación de mi pregunta ninguna intensión o ánimo de ofender, lamento que ellos se hayan sentido ofendidos, es claro que sí ocurrió, pero aún así la pregunta sigue vigente.

El ejercicio del poder hace que las figuras públicas sean sujetas a escrutinios e interrogaciones a los que no estaría sujetas otras personas por razón, precisamente, de sus responsabilidades y del impacto de sus decisiones. En una democracia esto forma parte del juego. ¿No tuvo Bill Clinton que hablar del semen depositado en el vestido azul de una muchacha ante una audiencia de millones de personas? ¿no acaso el estado de salud de Dylma Roussef fue motivo de debate público antes de llegar a ser la Presidenta que ahora es? ¿acaso no son las francachelas y excesos de Silvio Berlusconi materia del debate nacional? ¿por qué en México los empresarios de los medios pueden ser sometidos a presiones indebidas para que silencien a sus comunicadores? ¿por qué la sociedad mexicana se tiene que conformar con una sola visión de las cosas? ¡¿Por qué fatalmente tenemos que vivir con la existencia de un dupolio televisivo que no sólo envilece las pantallas con programas denigrantes y nocivos como los de recuente estreno, sino que es ya en sí mismo un poder que ha dañado la vida democrática nacional?!

¿Por qué México está entrampado en una espiral de degradación de infamia sin que hagamos nada al respecto? ¿por qué –como dicen los firmantes de una de las cartas de protesta publicadas estos días- seguimos dejándolos conducir de esta manera el país?

¿Qué clase de democracia es ésta que por un comentario editorial que irritó al gobernante se le corta la cabeza a quien opinó? ¿por qué desde el poder político pueden llevar las cosas al extremo, escalando el conflicto, deliberadamente, hasta lograr hacerle las cosas imposibles tanto al empresario como a la periodista ocasionando la ruptura? La pregunta es ¿cómo es que pudieron elevar, desde Los Pinos, el grado de exigencia, pidiendo casi la humillación, por un hecho absolutamente sobredimensionado? ¿cómo es que a un empresario a quien tenemos como decente lo llevaron a comportarse de esta manera? ¿cómo pudieron lograr que se sintiera obligado a tal punto como para exigirme la lectura de una carta –obviamente no escrita por mí- en términos ajenos y que por supuesto no empataban con lo que dictaba mi consciencia para satisfacer la ira presidencial? Una exigencia de la lectura indigna de esa carta, quien me lo formuló, sabía de antemano que yo la rechazaría.

Se llegó a ese extremo por el grado de vulnerabilidad en el que quedan quienes tienen negocios o concesiones en el mundo de las telecomunicaciones y los medios de comunicación. En este caso hay un conjunto de concesiones en juego y la resolución final sobre lo que pse con ellas se encuentra en el cajón del Presidente. Lo que debería ser técnico, jurídico y legal, en realidad es un asunto político y discrecional. La aprobación que ha pasado por todos los filtros legales y técnicos, para tomarse, está sujeta a la venia final del Presidente y ni siquiera a la venia final del Presidente, sino a la venia final de quien, a su vez, presiona al Presidente. Es decir, a los poderes dominantes en las telecomunicaciones cuyo poder desmedido impide la entrada de nuevos competidores y a los que existen les hacen la vida verdaderamente imposible.

Persiste a nuestros días, un elemento que condiciona y distorsiona la relación de los medios con el gobierno que es esta discrecionalidad política en la toma de decisiones en materia de refrendo y otorgamiento de concesiones en el ámbito de telecomunicaciones. Es ésta una de las razones fundamentales por las cuales en México no se despliega a plenitud un derecho fundamental como el de la libertad de expresión. Asuntos que deberían resolverse con la mayor certidumbre jurídica, en materia de plazos, planes de cobertura, plan de negocios y de inversión, terminan siendo asuntos de decisión política y del área técnica en la materia.

Es el caso de las concesiones que en la banda de 2.5 gigahertz tienen varios operadores del país, del que MVS Comunicaciones posee la mayoría de ellas. No obstante haber ya desahogado todos los requerimientos técnicos en materia de competencia, y de la opinión favorable de algunos comisionados de la COFETEL y de la opinión favorable de la COFECO, y de tener a la espera – con riesgo a perderlas- cantidades millonarias de inversionistas nacionales y extranjeros, a pesar de tener todo en regla y un mercado demandante… increíblemente, inexplicablemente la decisiones se ha retrasado cinco años.

Teniendo todo en regla, no hay razón técnica, tecnológica, jurídica, ni económica que hoy no esté suficientemente satisfecha. La única razón que hoy impide a MVS Comunicaciones desplegar una red nacional de ancho de banda para Internet que compita con los grandes conglomerados es total y absolutamente política. Porque se coloca como una espada de Damocles en la vieja tesis autoritaria de la zanahoria y el garrote. Te portas bien, te refrendo tu concesión, te portas mal te la detengo o te la niego. Este es el ambiente de presión en el que se desenvuelve la relación no solo de concesionarios con el gobierno, sino es el ambiente en el que se desenvuelve el trabajo y el desempeño profesional de cientos de profesionales en su relación con las empresas de comunicación. Esa es la batalla diaria.

En la medida en que los comunicadores y los empresarios batallan frente al gobierno, en esa medida las audiencias ganan o pierden información. Lo más grotesco y paradójico de esta realidad es que los que más se benefician de esta herencia del viejo régimen son los grandes monopolios que ahora son capaces de mantener este diseño para evitar nuevos competidores. Y aquí aparece de nueva cuenta la enorme responsabilidad del poder legislativo que ha preferido el mantenimiento de reglas no escritas en lugar de una legislación moderna que dé certidumbre jurídica a los empresarios, tutele los derechos de los periodistas y garantice el derecho a la información a todos los ciudadanos.

Agradezco, por cierto, desde aquí el debate y los pronunciamientos que desde el Congreso hicieron ayer por parte de legisladores sobre el caso de nuestra despedida del noticiero. Sin embargo, no sirve de mucho a la democratización de los medios de comunicación condenar la censura por un hecho no éste, al mismo tiempo que se coexiste con leyes que podría y deberían ser modificadas en beneficio de toda la población y no de unos cuantos.

Sobre este ambiente de presión del gobierno hacia algunas empresas de comunicación, actúa un fenómeno aún más grave que el antiguo control estatal sobre los medios. Se trata del debilitamiento del Estado y de sus instituciones por virtud de una supeditación política que parte desde el Presidente de la República, atraviesa las cámaras del Congreso, amplias franjas del poder judicial, órganos reguladores a manos de nuevos poderes informales o fácticos que han logrado imponer su lógica de chantaje e intimidación –porque eso es lo que es—Los ha llevado a niveles de audacia y en un cálculo de poder, para sustituir –por lo menos parcialmente- a poderes de la República. Ahí está, por ejemplo, una tele bancada en el Congreso, algunos sujetos reguladores capturados por sus regulados. Como nunca en la historia el Estado Mexicano se ha dejado crecer a estos poderes, han llegado al punto, a la osadía diría yo, de querer también apropiarse de la propia Presidencia de la República. De otra manera no se explicaría la multimillonaria inversión que han hecho en construirle una candidatura presidencial al gobernador mexiquense.

El trasfondo de lo sucedido, en nuestro caso y que ha generado todas estas reacciones, tiene que ver precisamente con este clima. Por esa razón es que una empresa decide, en sentido contrario a sus intereses, cancelar en el momento de mayor expansión, de mayor prestigio, de mayor influencia, un espacio de información crítica, de debate y opinión que ha sido valorado por anunciantes y anuencias. Por eso toma una decisión suicida.

Como tantas otras, ésta es una empresa sometida indebidamente a una presión incompatible con un régimen democrático y de Estado de Derecho. Mientras no cambiemos las estructuras que están en la base de esta relación insana, los espacios con influencia crítica se ven permanentemente hostilizados y en su conjunto los medios de comunicación terminan por estandarizar o uniformar sus coberturas informativas. Se achata la libre opinión, se merma el debate y se inhibe la conducta crítica. Eso daña seriamente a la democracia y, por supuesto, los derechos fundamentales de las y los ciudadanos de este país.

Y bueno, me dirán ¿ahora qué hacemos con lo sucedido? ¿Aceptamos lo sucedido que no le viene bien a nadie u optamos por la ética de la responsabilidad y buscamos un camino? Sin claudicar, pero sin exigir que el otro se arrodille.

Joaquín Vargas sabe perfectamente que yo no infringí ningún código de ética. Sabe lo que sucedió, sabe que fue una coartada, sabe –porque las sufre todos los días- las razones verdaderas que están detrás de esta decisión que está a punto de costarnos la cabeza. Y digo a punto porque voy a plantearle una salida digna, decorosa e inteligente. Y sabrá si la toma.

Joaquín sabe como pocos lo que yo estoy hablando, le digo a MVS que no le demos gusto a los que se saborean este fracaso…

Lo sucedido entre el viernes y el fin de semana entre Los Pinos, nuestras oficinas, no sé si también otras –la Destilería y el Meridien- es algo que no se merece nadie, que nos daña a todos, y que para lo único que va a servir es para el desahogo absurdo de un berrinche presidencial y para beneplácito de los que prefieren que nadie compita, que nadie cuestione o que se cuestione poquito.

No se lo merece un grupo de profesionales que estaba haciendo su trabajo que se ve brutalmente interrumpido. No se lo merecen, por supuesto, las audiencias. No se lo merecen la familia Vargas porque han sido colocados en una disyuntiva perversa en donde tienen que calibrar como grupo empresarial qué les cuesta más frente al gobierno y poderes que lo presionan: si la cabeza de Aristegui o la banda de 2.5 gigahertz. No se lo merece el país.

La Asociación Mexicana de Derecho a la Información, a la que pertenezco y que preside el maestro Raúl Trejo Delarbre, ha dicho que la salida nuestra del aire es una pésima noticia para la sociedad mexicana. La decisión tomada es desafortunada para todos. “Pierde MVS, cuya independencia editorial queda en entredicho debido a la suspensión de este espacio; pierde la periodista y su amplia audiencia. Pierde la Presidencia de la República, de donde surgieron las exigencias para que Carmen Aristegui se disculpara por el comentario que hizo el viernes 4 de febrero”. AMEDI exigió a la Presidencia que “con hechos y específicamente en este caso, garantice el derecho de la libertad de expresión, así como el derecho de los ciudadanos a la información”. Solicitó a MVS “que reconsidere el despido a Aristegui”. Y es exactamente lo mismo que solicito yo a ellos ahora desde aquí.

El país no está más para seguir perdiendo los espacios que hemos ganado; el país no está para que se nos sigan regateando los derechos que nos pertenecen. México atraviesa por un momento crítico, el nivel de descomposición, de violencia y de debilitamiento institucional es profundamente grave como para quedarse parado. No nos puede ganar el pasmo cuando el futuro de México se ha ensombrecido. Nos necesitamos informados, alertas, críticos, no nos podemos dar el lujo de tirar por la borda lo ganado ¿a cuenta de qué lo justificaríamos?

Nuestra transición democrática ha adquirido un cariz trágico. Los niveles de violencia, de descomposición y de degradación de la vida pública están llegando a niveles de escándalo. La clase política mexicana que no ha estado a la altura de los retos y desafíos nacionales parece no darse cuenta del avance de estos nuevos fenómenos de poder que la han carcomido y debilitado como nunca antes. ¿Dejamos que sigan avanzando sin contraponer una fuerza social que, por lo menos los identifique, los discuta y los analice?

¿Nos quedamos a la sombra de políticos sometidos a intereses particulares porque antes que gobernar bien hay que salir en la tele o de gobernantes timoratos e irresponsables que lejos de atemperar concentraciones monopólicas, las han hecho crecer aún más creando monstruos de poder que los tienen sometidos y frente a los cuales no se atreven a dar ni un paso?

Esta mañana hago un llamado a revertir los efectos de este hecho ominoso.

Yo tiendo la mano y escucho a los que están en la calle y me dicen “tienes que regresar”. Estoy dispuesta a regresar al aire este próximo lunes, siempre y cuando se cumpla con una condición básica y única: que MVS anuncie que retira de forma oficial el comunicado emitido junto con mi salida en el cual afirma que falsamente transgredí nuestro código de ética y que promoví la difusión de rumores como noticia. Como consecuencia de ello pido que se publique otro comunicado oficial en donde la valoración sobre mi integridad ética, que pretendieron dejar en entredicho, quede resarcida.

Si MVS acepta hacerlo, se reconocería tácitamente la naturaleza real de los sucedido. Eso sería suficiente.

Joaquín lo sabe muy bien, que mi integridad profesional y ética nunca estuvo en entredicho realmente, que fue una coartada para tomar una decisión que le imponían, que el verdadero problema está en otro lado. Regresemos al aire y quedará evidenciado.

La Presidencia tendrá que hacer una valoración de lo sucedido. Serenamente, sin odios. Con la seriedad que implica tomar decisiones a nombre de los otros y aceptando, aunque no guste, que los ciudadanos y los periodistas tenemos derecho a preguntar, a inquirir y a criticar sobre lo que juzguemos pertinente.

Estoy aquí para hacer este llamado. Para revertir un hecho ominosos como el que sucedió. De manera digna, decorosa e inteligente, apostando por la verdad, pero sin romper lo construido.

Mi estimado amigo Jorge Ramos escribió hace algunos años un texto magnífico que tituló “El derecho a preguntar”. Recordaba ahí a la maestra Oriana Falacci quien decía que no debía existir ninguna pregunta prohibida. Todo se puede preguntar. Con mayor razón si se trata de preguntarle a gente con poder.

Jorge contaba también de una entrevista realizada al Presidente Vicente Fox. Había interrogantes en el ambiente de por qué aparecía desanimado, sin ímpetu, sin grandes propuestas. El periodista le preguntó al mandatario, y con ello no alimentar rumores, sino tratando de clarificarlos. Fox miró al periodista y contestó simplemente “No”. Por supuesto no le gustó la pregunta, pero la contestó. Tal como escribía Ramos “no hay pregunta prohibida, no hay pregunta tonta, y cuando surge la oportunidad hay que hacerla, aunque sea una última vez”.

A partir de aquí cierro mi comentario, no agregaría más porque el planteamiento está formulado y lo que resta es esperar la respuesta.

Gracias a todos y buenos días.

http://elbrito.tumblr.com/post/3206692013/pronunciamento-de-carmen-aristegui-sobre-su-despido-de

jueves, 16 de diciembre de 2010

Fox yerra otra vez en Twitter

El ex mandatario asegura a uno de los usuarios que las mayúsculas no se acentúan

El ex mandatario asegura a uno de los usuarios que las mayúsculas no se acentúan

Una vez más el ex presidente Vicente Fox causó revuelo en Twitter, luego de que asegurara a uno de sus seguidores que las mayúsculas no se acentuaban.

El ex mandatario respondió a un tuit que le reclamaba faltas de ortografía en un mensaje escrito con mayúsculas.

Fox publicó en su sesión: "@ibdea (sic) EN MAYUSCULAS NO SE PONEN ACENTOS OJO `MAISTRO´

La respuesta vino después de que el usuarios apuntara: "Por cierto Sr @VicenteFoxQue cuide un poco su ortografía, la PC también tiene para acentos, por favor"

Después de poco más de 2 meses que Fox errara en su felicitación a Mario Vargas Llosa por su Premio Nobel de Literatura 2010, al incluir a Jorge Luis Borges entre la lista de ganadores de este galardón y reconocer sólo a tres latinoamericanos novelistas, Fox se colocó nuevamente en los trending topics de Twitter.

De acuerdo con la Ortografía de la Lengua Española, las mayúsculas llevan tilde si les corresponde según las reglas dadas. Ejemplos, África, PERÚ, Órgiva, BOGOTÁ.

La Academia nunca ha establecido una norma en sentido contrario.

http://www.eluniversal.com.mx/notas/731014.html

viernes, 3 de diciembre de 2010

Fox reconoce haber cargado dados contra AMLO

Vicente Fox Quesada reconoció haber “cargado los dados” contra Andrés Manuel López Obrador en la contienda electoral de 2006 por la Presidencia de la República.

En el programa Horizonte del Instituto Mexicano de la Radio, cadena del Estado, la pregunta directa de Mario Campos fue: “¿Cargó los dados contra López Obrador?”

“Pues claro que sí, en lo que pude, claro que sí, y es democrático; por eso lo digo yo y lo dije: Fue un segundo triunfo para mí”, respondió Fox en la entrevista relacionada con los comicios federales de hace cuatro años, en el último año del mandato del guanajuatense.

Al continuar el ex presidente Fox Quesada en su entrevista radiofónica, aseguró creer “en el centro humanista, creo en políticas económicas de disciplina férrea para proteger el bien de los pobres, creo en las políticas sociales, deben ser poderosas y a fondo…”.

El ex mandatario sostuvo que en 2006 defendía esos principios, “y hablando de ellos como lo hago hoy con la misma pasión y la misma convicción; que todo ese rollo de la demagogia y el populismo, no funcionan”.

El proceso electoral de entonces se vio inmerso en una campaña en la que la coalición Por el Bien de Todos —encabezada por el PRD y que postulaba a López Obrador—, denunció como una “guerra sucia” del PAN, organismos empresariales y del propio gobierno foxista contra el tabasqueño, al que calificaban de “un peligro para México”.

Sobre la seguridad, se refirió a los planteamientos que se han hecho en el sentido de que “en el pasado no hicimos lo suficiente, que nos hicimos tarugos”.

Se refirió a expresiones de Calderón, de que en la administración foxista “habíamos cometido muchos errores, yo no estoy de acuerdo con eso”.

Fox Quesada sostuvo que se hizo “todo lo que había que hacer en ese momento, no había las circunstancias de esta violencia brutal y extendida a todo el país que tenemos ahora”.

http://www.solucionpolitica.com/fox-reconoce-haber-cargado-dados-contra-amlo/

Mitofksy: Obtiene Calderón su peor calificación

De acuerdo con la empresa de consultoría, el Presidente tiene un 54.2% de aprobación; a los mexicanos les preocupa más la crisis económica y la inseguridad

El presidente Felipe Calderón entró a su cuarto año de gobierno, que se cumplió este 1 de diciembre, con 54.2% de calificación, igual que la obtenida en su momento por Vicente Fox, pero por debajo de Ernesto Zedillo y Carlos Salinas.

Calderón cayó casi ocho puntos porcentuales con relación al grado de aprobación obtenido hace un año, el tercero de su administración, de acuerdo con el seguimiento que realiza Consulta Mitofksy.

El 54.2% obtenido por Calderón es similar al que recibió Fox, pero debajo del 62.2% otorgado a Zedillo y del 77.1% que promedió Salinas de Gortari en su cuarto año de gobierno.

En lo que respecta a su evaluación personal, ésta es la peor calificación obtenida por el michoacano, ya que en su primer año como Presidente recibió 61.6% de aprobación, 61.3% en el segundo y 62.3 en el tercero, la que significó su puntuación más elevada hasta el momento.

El principal problema que perciben los mexicanos actualmente es la crisis económica, con 27.4%, seguida de la inseguridad, 27.2%; desempleo, 14.8%; pobreza, 8.8%; narcotráfico, 6.0%; corrupción, 4.6%; bajos salarios, 3.0%; inflación, 1.8%; drogadicción, 1.1%; impuestos, 1.0%; educación, 0.8% y campo, 0.6%.

Por lo que respecta a la política, tres de cada cuatro mexicanos consideran que en la actualidad vivimos una condición peor a la que se tenía hace un año. Mientras que 16% -la mitad respecto al inicio del sexenio- dice que es mejor.

Entre los mejores atributos que los entrevistados le concedieron al presidente Calderón se encuentran: honradez, 33.2%; tolerancia con quienes lo critican, 33.0%; liderazgo para dirigir al país, 30.0%; experiencia para gobernar, 28.7%; cercanía con la gente, 28.1%; capacidad para resolver problemas, 24.4% y preocupación por los pobres, 22.6%.

Mitofksky señaló que la encuesta "Evaluación de gobierno" de Calderón fue aplicada a tres mil ciudadanos durante el trimestre septiembre-noviembre de 2010 en 100 secciones electorales del país. El estudio, subrayó, fue realizado en viviendas particulares a través de entrevistas "cara a cara" de manera sistemática y aleatoria y su grado de error no sobrepasa el +/- 3.1%.

http://www.eluniversal.com.mx/notas/727353.html

jueves, 4 de noviembre de 2010

Critica Vicente Fox “ideas aburguesadas” de Guadalupe Loaeza

El ex presidente Vicente Fox utilizó su cuenta de Twitter para responder a las críticas que le hiciera la escritora Guadalupe Loaeza, por haberse quitado el saco en el coctel de bienvenida del Foro de Biarritz.

“La loaeza nuevamente con sus ideas aburgesadas que no soporta alguien sin saco.la verdad fuera de lugar en el foro y en Biarritz”, señaló Fox en la cuenta @VicenteFoxQue.

Además, escribió:

"Excelentes participaciones en Biarritz,no hay duda dialogando con seriedad las buenas ideas fluyen.solo la loaeza ni habla y nadie la pela".

Durante su intervención de hoy en el Foro de Biarritz, el ex mandatario advirtió sobre los desafíos que enfrentan las "jóvenes democracias" latinoamericanas y la necesidad de "trabajar todos los días para defenderlas".

http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=542096

lunes, 1 de noviembre de 2010

FOX, EL BURRO BOQUIFLOJO

Vuelta prohíbida

Néstor Ojeda


Escuchar a Vicente Fox decir “aporto ideas sobre el combate al narco” invita simple y sanamente a revolcarse de risa. Si de algo pueden estar seguros los mexicanos es de que el guanajuatense es ocurrente, verborreico, ignorante, inculto, impertinente, bocón o imprudente; en fin, que se le puede achacar casi todo, pero obviamente nunca ser hombre de ideas.


Ante el sospechoso activismo del ex presidente mexicano a favor de la salida de las fuerzas armadas de la lucha contra el crimen organizado, bajo el disfraz de propaganda por la legalización de la mariguana, a Calderón no le quedó otra que responsabilizarlo —aunque fuera de manera indirecta— de la situación de violencia desbordada que vive México desde hace ya una década por cometer el gravísimo error de “no actuar a tiempo” contra el narcotrárfico.


Carlos Marín, en El asalto a la razón del viernes pasado, considera que el apunte de Calderón al de las botas “fue más que suave, sobre todo porque no desconoce hasta qué grado el foxiato desmanteló los sistemas de seguridad nacional y pública”.


Marín es impecable e implacable al rematar su columna con una sentencia lapidaria: “El narcotráfico en México no nació con Fox, pero el daño que éste le hizo al combate al crimen organizado fue monumental, porque desactivó estructuras clave del Estado mexicano y a los malosos, después de soltarles la correa, nunca supo cómo enfrentarlos”.


Por eso Vicente Fox no puede andar tan campante por el mundo diciendo lo que le venga en gana, cuando fue incapaz de atajar el proceso de descomposición que comenzó en 1993, con el asesinato del cardenal de Guadalajara Juan Jesús Posadas Ocampo, y que llegó a niveles insospechados con las muertes del candidato presidencial del PRI Luis Donaldo Colosio, y de su hombre fuerte José Francisco Ruiz Massieu.


Pero no sólo eso, sino porque en su brutal ignorancia ordenó desmantelar las redes del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen) y le recortó miles de millones de pesos al presupuesto de seguridad pública, con lo que dejó en la indefensión al país, la sociedad y los gobiernos federal y estatales ante el poderío de los cárteles de la droga.


Así que bien haría Fox en callarse, dejar de vomitar tonterías y aceptar que su llegada a la Presidencia fue un gran error de los mexicanos que, enceguecidos por el hartazgo, no vieron su enanismo mental.

nestor.ojeda@milenio.com


www.tallapolitica.com.mx

Que no se sienta la mamá de Tarzán: Fox a FCH

En entrevista para el diario ecuatoriano El Comercio, el ex presidente de México habla de drogas, política, economía, seguridad y arremete contra Felipe Calderón

El ex presidente de México, Vicente Fox, pidió a la administración de Felipe Calderón no sentirse la "'mamá de Tarzán', que sean verdaderamente servidores de la sociedad y la ciudadanía" y cerrar la lucha contra el narcotráfico.

"Yo pienso que hay que cerrar este tema y concentrarnos en los verdaderos caminos del desarrollo y eso no es más que el trabajo, el estudio, los gobiernos deben ser humildes, que no se sientan la ‘mamá de Tarzán'", dijo enentrevista con El Comercio de Ecuador.

En esa entrevista, el ex mandatario mexicano se pronunció por la despenalización la producción, distribución y venta de la droga.

"Lo que digo suena radical, pero en lugar de que este negocio esté en manos de criminales y de cárteles, que están hechos para hacer el mal, pasarlo a productores, distribuidores y vendedores regulados por el Estado, bajo un sistema fiscal que permita una enorme recaudación de recursos", señaló entre otros temas.

A continuación, la entrevista íntegra de El Comercio, realizada por Xavier Basantes.

¿Cuál es su primer pensamiento al estar en Ecuador?

Es muy grato estar en Ecuador. Lo primero que se me viene a la mente es liderazgo y economía con responsabilidad. Son dos elementos claves en el desarrollo de América Latina. Pero hoy vivimos momentos de regresión, donde se cuestiona a la economía de mercado, a la empresa, se cuestiona la única manera que existe de vencer la pobreza, que es generando riqueza. O se cuestiona la libertad y la misma democracia, con gobiernos autoritarios, con poderes dominantes, cuando la democracia nos enseña que necesitamos más y más sociedad, y ciudadanía y menos gobierno en lo posible. Esa es la fórmula ideal.

¿A qué tipo de transformación política se refiere?

La transformación política la vimos en Latinoamérica al final del siglo pasado y tristemente el siglo XX estuvo en manos de dictadores, de gobiernos autoritarios, populistas, demagogos. Por eso Latinoamérica quedó en gran rezago frente al mundo. Si nos preguntamos por el cambio, ya lo dimos en nuestros países: entrar de lleno a la democracia con libertad, a la economía de mercado con responsabilidad, a generar poderosas políticas sociales en educación, salud, vivienda y pobreza.

¿No obstante, el populismo persiste en América Latina?

Sí. Desgraciadamente después de ese cambio, donde toda América Latina avanzamos hacia la libertad, hay una regresión. Yo clasificaría a la región en tres situaciones. En la primera: países que avanzan con gran rapidez como Chile, Colombia y Perú. Aquellos que avanzan muy lentamente como México y otros países que van en franco retroceso, que están regresando a los viejos tiempos de la demagogia, del populismo; incluso de socialismo. He escuchado esto de socialismo del siglo XXI, y no se de dónde viene, no se con qué se come, no sé de qué se trata. Las naciones exitosas, a las que les va bien, tienen buenos niveles educativos, buenos ingresos, respetan al sector privado, promueven la libertad, la democracia, impulsan la inversión y trabajan entre el sector público y privado.

¿Los defensores del socialismo del siglo XXI, como los presidentes de Ecuador, Venezuela, Nicaragua, Bolivia... tratan de darle más protagonismo al Estado?

Debemos aprender de nuestras experiencias y si vemos las cifras, a América Latina nos fue muy mal en el siglo XX. Hoy vemos con envidia a la Unión Europea, a Asia, como han avanzado y es evidente que tuvimos un gran rezago y fue por gobiernos autoritarios que no crecimos. No formamos sociedades, no vivimos en libertad y, por tanto, no pensamos, sino que nos dejamos llevar por esos gobiernos autoritarios y eso se está repitiendo en el siglo XXI. Eso es un grave error que solo va a llevar a esas naciones al rezago. Mi mejor ejemplo es Cuba. Se quedó en el más absoluto rezago en Latinoamérica. Está probado que ese camino no funciona. Hoy Corea, por ejemplo, el 83% de sus jóvenes obtienen título universitario; en América Latina apenas el 22%. Entonces, dejémonos de ideologías; trabajemos en lo que le interesa a la sociedad: empleo, ingresos, educación de calidad, salud, en proteger el medioambiente, en impulsar el crecimiento, en recortar la pobreza: son elementos que ya no están en el cuadrante de las ideologías. Son cosas que nos demandan los ciudadanos y tenemos que hacerlo con rapidez.

En una entrevista en CNN, en octubre del 2007, con el lanzamiento de su libro ‘La Revolución de la Esperanza', usted decía que Chávez, Correa y Morales mienten a la gente. ¿Tres años después piensa de la misma manera?

Efectivamente así es. Es un engaño decir que van a llevar a la prosperidad. La gravedad es utilizar ingresos extraordinarios del petróleo y regalarlos, en lugar de invertirlos en el aparato productivo, que da empleo. La gente no necesita dádivas sino empleo, para que tenga ingresos y dignamente compre lo que necesita. Entonces se está cambiando la manera de ver las cosas y, por tanto, pienso que es un verdadero engaño. Necesitamos todos despertar y saber que el crecimiento no es gratuito que depende del trabajo de todos, de los liderazgos con ética.

Bajo ese escenario, ¿cómo puede involucrarse el sector privado? ¿Existen condiciones complejas para invertir?

Efectivamente, eso debe llevarnos a un doble llamado. Primero al empresariado, su responsabilidad no solo es llevar bien su empresa, porque una empresa que no está en un ambiente de seguridad, de democracia, de libertad, no va a prosperar. Debemos utilizar nuestro talento y energía en el sector privado, para que la democracia se consolide y que el desarrollo venga de una economía de mercado con responsabilidad.

¿Y el sector público?

Hoy los gobiernos autoritarios están pasando de moda. La concentración de poder, la planeación centralizada, el acosamiento de la libertad de los medios no lleva a ningún lado. Más bien, yo diría al fracaso. La democracia es el balance del ejercicio del poder, entendiendo al Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pero principalmente es dar a la sociedad el poder que tiene una democracia.

En Ecuador nos preocupa lo que sucede en su país por la violencia y el narcotráfico. La agencia Reforma de México destacaba una declaración suya: "Es un idealismo acabar con el narcotráfico en México". ¿Por qué?

No es solo preocupación de Ecuador sino de México. La situación es muy difícil y ante graves problemas, necesitamos grandes soluciones. No hemos podido acabar con el alcohol, el cigarrillo, la prostitución..., son asuntos que van de la mano con los derechos humanos y hemos intentado las prohibiciones, pero no han funcionado. Así que necesitamos soluciones creativas. Colombia no ha terminado con el consumo de drogas, no ha eliminado la violencia de los carteles, lo que ha logrado es estabilizar el problema. Yo he propuesto despenalizar, no solo el consumo -porque ya está despenalizado en México-, sino despenalizar la producción, distribución y venta de la droga.

Es una propuesta radical...

Lo que digo suena radical, pero en lugar de que este negocio esté en manos de criminales y de carteles, que están hechos para hacer el mal, pasarlo a productores, distribuidores y vendedores regulados por el Estado, bajo un sistema fiscal que permita una enorme recaudación de recursos.

¿Qué se ganaría con esto?

¿Qué logramos? Separar la violencia de la salud, porque el tema de salud es grave y podemos resolverlo como lo hacemos con el consumo del cigarrillo y alcohol.

Una propuesta para la legalización del ‘proceso productivo de la droga' es controversial. ¿Cómo aplicarlo?

Pero es que a mí me parece que al estar los ciudadanos demandando al Gobierno y al Estado que elimine la circulación de las drogas, que ponga un escudo protector a nuestros hijos para que no consuman drogas, es pedir algo imposible. Las drogas están en Madrid, en Washington, frente al Capitolio, están en cualquier estanquillo. Entonces está prohibido, pero ahí están; así que lo que necesitamos es separar el tema. En Holanda se despenalizó a todas las drogas y a toda la cadena productiva, y no ha subido de manera significativa el consumo de drogas. Así dejamos que la responsabilidad la asuma el ciudadano, que se dé cuenta el mal que le hace a su salud y que decida en libertad y responsablemente no consumir drogas. Y aquel que lo quiera hacer, que lo haga; así como quien decide tomar alcohol en exceso, dañándose su hígado, riñones, y si quiere suicidarse pues, qué más se puede hacer.

¿Mientras se buscan decisiones, como la que usted plantea -si fuera el caso-, en qué deben pensar países como Ecuador, Colombia o Perú donde existen conexiones con los carteles de México?

Así es. Se ha vuelto un tema internacional y aquí lo curioso es que el único que está metido en un problemón es México, con esta violencia inusitada que nos ha llegado y solo por estar en el medio de quienes producen las drogas abajo, en Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Perú, y quienes consumen la droga están allá arriba (EE.UU.) y México está en medio, sufriendo las consecuencias. Por eso tiene que ser una acción concertada y pensar qué soluciones tenemos a la mano. ¿Por qué EE.UU., muy contento y dándole instrucciones a México: ‘paren la droga, no crucen la frontera, es mala para nuestros jóvenes'? Y la pregunta: ¿Qué hace EE.UU. una vez que la droga cruza la frontera y la lleva hasta Washington, Chicago, Canadá..., pues son las bandas criminales de EE.UU. las que venden la droga, colecta el dinero y lo trae de regreso a México para sobornar a nuestros funcionarios y policías, quien lava ese dinero y lo convierte en legítimo son ellos; sin embargo, no reconocen eso y no hacen nada. Yo no he escuchado decir al presidente Obama: ‘se acabó. No más droga para los jóvenes de los EE.UU.'. No podemos pasarnos la vida culpando los unos a otros, hay que buscar soluciones que funcionen para todos.

¿Qué deberían hacer los gobiernos involucrados en esa búsqueda de soluciones?

Primero hacer un debate público. Lo que hace EE.UU. en California; en noviembre se hace un referéndum para saber si aprueban o no el consumo de droga, la marihuana de manera particular. Hay que saber qué piensa la gente; todos deberíamos dar ese paso, sacar el tema a debatirlo y buscar soluciones. Además, formar clases medias ilustradas, educadas, con empleo; tener empresas, inversiones, desarrollo. Preguntarnos por qué tantos jóvenes se han sumado a esas filas criminales, porque vienen de un hogar quebrado, donde no hay familia, no hay amor, o lo hacen porque no tienen oportunidades de practicar deportes o porque no pueden ir a la universidad, por tantas razones. Busquemos cómo resolverlo; usar solo la fuerza contra la fuerza nos lleva a pagar precios extraordinarios por encima de lo que pudiéramos tener, si se aplicaran medidas más inteligentes.

Usted menciona a las familias quebradas, con hijos que consumen drogas, pero también son familias vinculadas con los problemas de la migración. Ese también es un problema para México y para nuestros países. Ahí está el ejemplo de la matanza en Tamaolipas. ¿Cómo tratar y resolver este otro problema?

Es curioso que hoy casi todo el mundo vemos la migración como un problema, cuando es una oportunidad muy valiosa que desgraciadamente los EE.UU. con miopía están sojuzgando de manera equivocada, están construyendo muros. Se les olvida que esa nación se construyó por los migrantes, casi nadie en EE.UU. puede negar que venga de una familia migrante. La migración es un activo poderoso, el migrante es una persona especial llena de ilusión, trabaja para superarse, son seres extraordinarios. Por otro lado, las naciones expulsoras como se les dice, las nuestras, en Centroamérica, México, Ecuador... tenemos que hacer un esfuerzo extraordinario para que estas gentes tengan oportunidades en sus países y si aún teniendo esas oportunidades desean salir afuera a buscar oportunidades, qué bueno que lo hagan. Tenemos una obligación muy grande con nuestra gente, pero ocupamos demasiado tiempo y energía en el tema de la seguridad y droga, y se nos olvida que la solución de fondo está en el desarrollo. No descuidemos lo más por lo menos.

¿El presidente mexicano Felipe Calderón está descuidando lo uno por privilegiar lo otro; es decir, la fuerza?

Cómo no puedes pedir lo otro si todos los días amaneces con información de más muertos, de más acciones de violencia, cómo se puede pensar constructivamente. Déjeme decir un axioma poderoso: los humanos desarrollamos nuestro máximo potencial, damos lo mejor, tenemos los mejores resultados, cuando actuamos en un ambiente de tranquilidad, de armonía, de estabilidad, de paz. Cuando no se tiene esto no funciona ni la empresa ni la persona ni la familia. Entonces, si yo pienso que hay que cerrar este tema y concentrarnos en los verdaderos caminos del desarrollo y eso no es más que el trabajo, el estudio, los gobiernos deben ser humildes, que no se sientan la ‘mamá de Tarzán' que sean verdaderamente servidores de la sociedad y la ciudadanía, gobiernos que reconozcan que la riqueza la genera el sector privado.

Pero en un entorno de violencia y narcotráfico, la corrupción está latente. ¿Cómo combatirla, cuando en la Policía, gobiernos locales, en las esferas oficiales, existen nexos con el narcotráfico?

Ante la corrupción se necesita una democracia participativa y fuerte, se necesita balance en el ejercicio del poder para detener la corrupción. Entre más se concentra el poder en el Ejecutivo, en una persona, en un Mesías, más corrupción se va a desarrollar.

¿Por qué?

Porque hay menos libertad de prensa, y nadie hace mejor tarea -para despertar al Gobierno que se queda dormido en todos sus males-, que una prensa libre, una prensa activa, una prensa crítica, una prensa que denuncie. Eso es importantísimo en una sociedad democrática, cuando no se tiene eso, la corrupción florece. La corrupción se alimenta de dinero y qué mejor caldo de cultivo que estos carteles que tienen millones y millones de dólares, que pueden llegar y decirle a un policía: ‘oye, ¿cuánto estás ganando? Estoy ganando 5 000 pesos al mes. Y le dicen: ‘aquí están USD 5 000 y tranquilo. Y si no, le dicen: ‘tranquilo sabemos que tienes tres hijos y si no colaboras tendrás problemas', El dinero es el motor de la corrupción y hay que cortar el acceso del dinero a los carteles de la droga.

Si a las incidencias del narcotráfico le sumamos el TLC que suscribió México con EE.UU., el virus AH1N1, el crack financiero del 2008 y 2009, ¿cómo está ahora la economía mexicana?

Tú pones todo esto junto y efectivamente México está en este problema, pero como dijo Churchill regresaremos. Entre el 2003 y 2004, la economía era 20% más grande que la economía brasileña. Ahora Brasil creció y es 20% más grande que la mexicana. México regresará y lo hará con fuerza. Sus instituciones están sanas, su democracia está sólida y por tanto volveremos a la senda del éxito.

¿En cuánto tiempo?

Eso va a suceder rápido, tiene que regresar a esos equilibrios. Repito, nunca vamos a acabar el consumo de drogas como nadie ha acabado en el mundo, nunca vamos a acabar con los que distribuyen y forman carteles que llevan la droga, nadie lo ha logrado y por tanto lo que necesitamos es restaurar los equilibrios.

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