lunes, 12 de julio de 2010
Grupo armado balacea penal en Oaxaca; tres reos se dan a la fuga
jueves, 24 de junio de 2010
Por temor a crimen organizado, desertan policías de Nuevo León: SSP estatal

Una decena de comunidades rurales del estado mexicano de Nuevo León (norte) se han quedado sin policías o con unos cuantos, ante la deserción de los agentes atemorizados por los más de 60 uniformados muertos en 2010 en hechos ligados al crimen organizado.
Un ejemplo de localidades que se han quedado sin agentes es Herreras, con mil 800 habitantes, ubicado a 123 km al este de la ciudad de Monterrey, capital del estado de Nuevo León, fronterizo con Estados Unidos, y donde la violencia ligada al narcotráfico ha recrudecido en los últimos meses.
Herreras "tenía hasta hace dos semanas tres policías. Ahora que los empezaron a amenazar (presuntos criminales) ya no tiene uno solo (...) no se han presentado todavía a laborar y no creo que vuelvan", explica a la AFP el secretario de Seguridad Pública de Nuevo León, Luis Carlos Treviño.
En los poblados de Los Aldama, Agualeguas, Parás, General Treviño, General Bravo, Doctor Coss y Cerralvo, entre otros, todos localizadas a menos de 150 km de la industrial Monterrey, los policías también son contados o inexistentes, añade el funcionario.
"En Los Aldama, por ejemplo, están sin policías desde el 7 de abril, cuando en General Treviño fueron encontrados ejecutados el director de la Policía y dos elementos que habían sido levantados (secuestrados)", explicó.
Como resultado de la ola de violencia ligada al crimen organizado, sobre todo por los ajustes de cuentas del narcotráfico, Nuevo León acumula 251 muertes violentas en 2010, de las cuales 61 policías, según cifras de la Secretaría de Seguridad Pública.
Treviños explica que esto genera temor entre los uniformados de estas localidades, ubicadas en las cercanías del estado de Tamaulipas, donde la organización de narcotraficantes de 'los Zetas', ex soldados mexicanos de élite, se disputan el territorio con el cartel del Golfo, su antiguo aliado.
Esta pugna entre carteles, según las autoridades, es el origen de los continuos episodios de violencia que se han vivido en Nuevo León, con balaceras cotidianas y espectaculares bloqueos de importantes vialidades en Monterrey, donde tienen su sede las principales firmas trasnacionales mexicanas.
"En Agualeguas el 26 de marzo fue hallado decapitado el director de la Policía en la caja (baúl) de su patrulla", dice Treviño al citar otro caso de los episodios de horror que atemorizan a los policías.
Para responder a las necesidades de vigilancia pública de estos poblados, las autoridades estatales pusieron en marcha un "plan emergente" que busca capacitar a ciudadanos que voluntariamente se presenten para ser policías.
"Pero el problema es que nadie quiere ser policía por miedo a ser asesinados, por lo que estamos viendo cómo solucionar esa otra parte", explica.
El regente (alcalde) de Agualeguas, Guadalupe García, afirma que, en efecto, la policía estatal ha pedido que se envíen voluntarios para ser capacitados en Monterrey. "Pero todos tienen miedo, aquí nadie quiere ser policía", dice.
El alcalde de Herreras, Juan Antonio Gutiérrez, adopta una posición pragmática y descarta que la ausencia de policías sea un problema para su localidad.
"Estamos mejor sin policías. Sí tenemos miedo y todo, pero andan matando a los policías, así que si no hay ¿a quién matan? A lo mejor estos señores (delincuentes) se van solos y nos dejan en paz", comenta a la AFP.
De acuerdo con cifras oficiales, tan solo en los últimos días han muerto cinco policías locales, tres de ellos ejecutados la noche del lunes en Herreras y dos más la noche del miércoles en Cerralvo.
El gobierno mexicano ha desplegado a unos 50 mil militares en varios puntos del país, especialmente en la frontera con Estados Unidos, para luchar contra los cárteles de la droga, a los que acusa de unos 23 mil homicidios desde finales de 2006.

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2010/06/24/por-temor-a-crimen-organizado-desertan-policias-de-nuevo-leon-ssp-estatal/
lunes, 7 de junio de 2010
Suman 900 niños muertos por lucha antinarco
En los últimos cinco años han muerto 900 niños en México como consecuencia de la guerra contra el narcotráfico. Tan sólo en lo que va del año se estima que 100 pequeños han perdido la vida.
Juan Martín Pérez García, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México, alertó que en los estados del norte del país, "hay un grado de epidemia debido al aumento en el número de niños asesinados".
El defensor de los derechos humanos exigió al Gobierno federal dejar de estigmatizar a los niños que fallecen en la guerra contra el narcotráfico y evitar asociarlos a pandillas, grupos de sicarios o a alguna otra actividad delictiva.
Por ello, se pronunció por un defensoría de los derechos de los niños, autónoma que investigue el asesinato de cada menor, ya que hasta el momento los decesos que se han presentado han quedado en la impunidad.
Pérez García presentó el informe alternativo relativo a la participación de niños en los conflictos armados en el país.
El mismo establece que de diciembre de 2006 a marzo de 2010 se han registrado 22 mil defunciones en la lucha contra la delincuencia organizada, de las cuales, 900 son de menores de 17 años.
Algunas entidades padecen tasas elevadas como es el caso de Sinaloa, con 43.7 fallecimientos por 100 mil habitantes, le sigue Chihuahua con 42.1; Guerrero, 30.2; Durango con 27.8; así como diez estados que tienen tasas hasta cuatro veces más altas que la media nacional.
En Ciudad Juárez se registraron 191 homicidios por cada 100 mil habitantes, confirmando a la ciudad como la más violenta del mundo.
En lo que se refiere a niños de 0 hasta 17 años las tazas de defunciones por homicidio aumentó, especialmente en Baja California, Chihuahua, Durango y Sinaloa.
Un ejemplo de este incremento es Durango, que en el 2006 registraba una tasa de 0.84 defunciones por homicidio en edades de 0 a 17 años, la cual para 2008 se incrementó en 3.8 por ciento.
En el informe se alerta que la categoría de niños más afectados por el incremento en la tasa de homicidios son los adolescentes desde los 15 hasta los 17 años. De 2007 a 2008, en un solo año, la taza de homicidios de Baja California subió de un 8.33 hasta 24.3 por cada 100 mil personas de ese rango de edad, lo que significa un incremento de 291.7 por ciento. En Chihuahua, donde pasó del 12.6 hasta el 45.95, lo que equivale a un aumento del 364 por ciento.
Algo más impresionante, revela el documento de 31 cuartillas, es el aumento de esta tasa en el estado de Sinaloa, donde pasó de 3.13 hasta 17.01, produciéndose así un incremento del 543 por ciento.
http://www.eluniversal.com.mx/notas/685930.html