
martes, 2 de noviembre de 2010
RITUALES POR EL DÍA DE MUERTOS

lunes, 1 de noviembre de 2010
Cocina al natural: pan de muerto

PARA 12 PORCIONES
200 gr harina de trigo
2 gr. levadura seca
2 gr. sal
5 gr. leche en polvo
1 huevo
30 ml de agua
30 ml esencia de azahares
60 gr. azúcar
Mantequilla
PREPARACIÓN 240 MINUTOS
Colocar la harina, levadura, sal, leche en polvo y el huevo en el tazón de la batidora y comenzar a batir a velocidad lenta. Después de dos minutos, agregar el agua y la esencia de azahares y continuar batiendo hasta obtener una mezcla uniforme. Adicionar el azúcar y continuar batiendo durante 15 minutos hasta que se incorpore bien el azúcar. Añadir la mantequilla y continuar batiendo 20 minutos más hasta obtener una masa suave y elástica. Sacar la masa del tazón de la batidora y colocarla sobre la mesa.
Extenderla y doblarla sobre sí misma. Enrollarla para que quede compacta. Colocar en un tazón y cubrirlo con una manta húmeda. Dejarla reposar al menos 60 minutos. Sacar la masa ya fermentada del tazón, colocarla sobre la mesa y dividirla en tres partes iguales.
A cada porción le cortaremos una tercera parte y la utilizaremos para hacer la decoración de arriba. Enrollar la parte grande de cada porción en forma de bola y colocarla en la charola de galletas. Colocar cada bola bien separada, ya que se inflará. Apachurrar cada una para que quede como un círculo un poco más panzón el centro.
Espolvorear las porciones reservadas para decorar con suficiente harina. Amasarlas en forma de palitos largos. Doblarlos a la mitad para encontrar el centro y cortar una pequeña porción de las puntas para hace runa bolita que se colocará en el centro. Cortar cada tubito a la mitad y extenderlo sobre la mesa, volver a cortarlo a la mitad y extender cada nuevo tubito con los dedos separados, utilizando tres dedos de la mano derecha y dos de la izquierda. Amasar de manera que se forme una especie de "huesitos" como los de la columna vertebral. Colocar los cuatro tubitos de huesitos entrecruzados sobre cada bola de masa en la charola. Colocar las bolitas reservadas para el centro sobre la charola. Dejar reposar las bolas de masa ya formadas sobre la charola durante 60 minutos más para que se inflen.
Antes de hornear, poner un poco de agua en el centro de cada forma de masa y colocarle una bolita reservada. Hornear a 175 grados de 30 a 40 minutos. Sacar la charola del horno y untar huevo batido inmediatamente. Dejar enfriar 30 minutos, untar mantequilla derretida con una brocha y espolvorear con azúcar granulada.
Grado de dificultad: sencillo
Categoría: postre
Tipo: pan de muertos
Utensilios y equipo: batidora eléctrica con aspas para masa, tazón, espátula, charola para galletas, y horno.
Fieles mexicanos agradecen a la Santa Muerte

En una procesión en donde hay imágenes de todos tamaños y materiales, incluido el oro, los mexicanos agradecen a la Santa Muerte los favores recibidos en el año.
Seguidores de la Santa Muerte, participan de una misa hoy 1 de noviembre de 2010, para agradecer los favores recibidos durante el año.
Según estudios, el culto a la muerte en México data de tres mil años atrás, en la era de la sociedad prehispánica.
En la actualidad, los adeptos a la imagen de la Santa Muerte se han ido multiplicando debido a que la religión ha experimentado pérdida de su credibilidad en la ultima década.
Desde imágenes sencillas hasta una imagen de la muerte en oro amarrada al techo de un carro, pueden observarse durante la procesión de la Santa Muerte.
http://www.milenio.com/node/567880
sábado, 30 de octubre de 2010
Narcos enemigos en vida, vecinos en panteón

El Jefe de Jefes y Nacho Coronel son 'compañeros' en Jardines de Humaya, un exclusivo camposanto donde hay mausoleos de mármol y cristal
En vida fueron enemigos, pero al final de sus días Arturo Beltrán Leyva, El Jefe de Jefes, e Ignacio Nacho Coronel, son vecinos en el panteón Jardines de Humaya, en Sinaloa.
En contraste con los camposantos públicos, en Jardines de Humaya, ubicado en el boulevar Emiliano Zapata, en la colonia Jorge Almada de Culiacán, los mausoleos son edificaciones monumentales de mármol, cristal y los restos yacen en finas maderas.
En los panteones municipales, los cuerpos tienen que ser enterrados hasta tres a la vez, en un tipo de "reciclaje funerario".
A los Jardines de Humaya llegó primero Beltrán Leyva, a quien sólo mujeres acudieron a despedirlo ante el temor de detenciones o enfrentamientos. Pero en enero de 2009, a un mes de su muerte -ocurrida en un operativo efectuado por la Marina en Cuernavaca- apareció una cabeza humana en la tumba a la que incluso, le colocaron una flor y un narcomensaje.
En agosto pasado, Nacho Coronel fue abatido en un enfrentamiento en Jalisco. Sus restos fueron trasladados a Sinaloa en un "little jet" en medio de un fuerte dispositivo.
El cuerpo de Coronel también fue despedido por sus familiares en Jardines de Humaya, en medio de banda sinaloense y una especie de cortejo militar involuntario, a unos metros de su enemigo, El Jefe de Jefes, ex líder del cártel que lideraba con sus hermanos, rivales de rutas del cártel de Sinaloa, al que Coronel encabezaba, junto con Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada.
A Coronel lo acompañan en su último recinto su sobrino, Mario El Gallo Carrasco Coronel, quien fue asesinado un día después que él por el Ejército.
Los restos de Héctor Salazar, otro miembro del narcotráfico, también descansan en el mismo camposanto. En Jardines de Humaya también se encuentran los restos de gente ajena al narcotráfico, como Manuel J. Clouthier del Rincón, Maquío, uno de los fundadores del Partido Acción Nacional (PAN), a quien los líderes de ese partido han llegado a conmemorar en el mismo panteón.
http://www.eluniversal.com.mx/notas/719891.html